19 mayo 2018

Misterios De La Historia - Capítulo 103: Submarinos


El submarino fue, desde la época de Leonardo da Vinci, ocupó las mentes visionarias de mecánicos hábiles por su capacidad de contribuir a posibilidades militares. Desde la creación del primer navío subterraneo a finales del siglo XIX, los avances tecnológicos contribuyeron para el crecimiento y eficiencia de estas naves bajo el mar que se evidenciaron con impresionantes resultados después de la II Guerra Mundial: cerca de 100 mil jóvenes muertos. Aunque en la actualidad estos instrumentos son solo utilizados para ataques estratégicos, el riesgo al viajar en ellos sigue siendo muy grande debido debido a la presión de miles de toneladas sobre su casco. Conoce más sobre este fabuloso tema en este nuevo episodio de #MisteriosDeLaHistoria

la Flota del Mar Negro celebra su 235 aniversario

Rusia celebra el 13 de mayo el 235 aniversario de la Flota del Mar Negro, fundada por Catalina II en 1783 tras la adhesión de Crimea al Imperio ruso.
La Flota del Mar Negro está integrada por buques, submarinos, portamisiles, cazas así como muchos otros equipos militares que se utilizan para garantizar la seguridad de las fronteras sureñas del país euroasiático.
Las principales bases de la Flota del Mar Negro se encuentran en las ciudades rusas de Sebastopol y Novorossiysk. Sus efectivos garantizaron el despliegue de la aviación rusa en el mar Mediterráneo durante las operaciones en Siria.
En marzo el comandante de la flota, Alexandr Vitko, comunicó que la Flota del Mar Negro de Rusia obtuvo desde 2015 dos nuevas fragatas, seis submarinos con misiles de crucero y más de diez lanchas.

Polonia pospone su programa de submarinos hasta 2022

Naval Group, TKMS y Saab Kockums deberán esperar otros cuatro años. Las tres firmas europeas con opciones en el programa polaco de nuevos submarinos han perdido la esperanza de conocer a corte plazo cuál de ellas se iba a llevar el contrato después de que el secretario de Estado del Ministerio de Defensa Nacional del país, Wojciech Skurkiewicz, haya revelado que Varsovia no comprará nuevos submarinos antes de 2022.

Skurkiewicz ha respondido así a la pregunta de un parlamentario sobre el arma submarino del país, sobre la que el político ha recordado que en este momento se encuentra en proceso de desmantelamiento de sus cuatro buques de la Clase Kobben, que datan de la época soviética y, según los medios locales, “no tienen ningún valor militar”. De momento el ORP Kondor, el primero de estos antiguos submarinos, fue retirado del servicio a finales de 2017 y el ORP Sokol será baja el próximo mes. Polonia también cuenta con el ORP Orzel, de la clase Kilo, pero aún debe ser reparado tras el incendio que sufrió en el último trimestre del año pasado y que dejó en jaque a la capacidad submarina polaca, como publicó entonces Infodefensa.com.

El Ministerio de Defensa de Polonia reveló hace tres años los primeros detalles de su futuro proyecto de submarinos Orka, a los que prevé armar con misiles de crucero. En aquel momento las autoridades del país anunciaron que ya contaban con fondos reservados para esta compra y que el análisis de las distintas opciones se iniciaría durante el cuarto trimestre del año pasado, lo que permitiría poner en marcha el proceso de adquisición, algo que ahora ha quedado pospuesto.

De acuerdo con aquel anuncio el programa Orka preveía una financiación que se extenderá hasta el año 2024. El objetivo reconocido entonces es que los futuros buques estarían armados con misiles de crucero, si bien esto no modificaría la recepción prevista de los dos primeros submarinos en 2022 (el siguiente debería estar listo en 2030). Además la fuente adelantó que se crearía un nuevo centro para el mantenimiento de las naves y que las embarcaciones también serían capaces de transportar tropas ajenas a sus tripulaciones, entre otras novedades.

Este calendario queda sin efecto con la respuesta parlamentaria de Skurkiewicz. Ahora la francesa Naval Group, la alemana ThyssenKrupp Marines Systems (TKMS) y la sueca Saab Kockums deberán esperar otros cuatro años más para conocer quién fabricará los futuros submarinos polacos.

La prensa placa valoró en su momento la adquisición de los tres nuevos submarinos previstos en una horquilla que va de los 1.800 y a los 2.150 millones de euros. De acuerdo con fuentes de la industria militar europea, resulta difícil pensar que Polonia acabe optando finalmente por un fabricante de sus nuevos submarinos distinto a Alemania, aunque en su momento las autoridades polacas llegaron a asegurar que los sumergibles germanos de la clase 212A que podrían optar a este proceso no cumplían con los requisitos iniciales.

Fuente: Infodefensa.com

Submarino nazi hundido en aguas cubanas (+ Fotos)

Oficiales y tripulantes de un submarino alemán U-Boat, los “lobos grises”, que operaron en la costa de Cuba. Foto: Jot Dow
Durante la II Guerra Mundial la marina de guerra alemana comenzó a activar el plan que tenía previsto desde hacía mucho tiempo de enviar submarinos a operar en aguas del mar Caribe con el propósito, principalmente, de cortar las fuentes de abastecimientos hacia Estados Unidos y de crear pánico e inseguridad en los convoy de buques mercantes, entre otros objetivos.
El 12 de agosto de 1942, un convoy de tres mercantes cubanos y uno nicaragüense zarpó del puerto de Cayo Hueso con rumbo a La Habana. El vapor Manzanillo, el mercante nicaragüense Guardián, el vapor Julián Alonso y el remolcador Humrrick.
Momentos antes de partir los buques, los caza submarinos estadounidenses exploraron la zona y no detectaron nada. Pero no era así.
El submarino alemán U 508, al mando del teniente de navío Georg Staats, a profundidad de periscopio y con las maquinas detenidas, los estaba esperando.
El primero en ser alcanzado por dos torpedos fue el Manzanillo, que explotó e inmediatamente se hundió. Minutos después el submarino nazi atacó al buque Santiago de Cuba.
De nada le sirvió una maniobra para tratar de escapar. Un torpedo le perforó el casco por la banda de estribor, a la altura del puente, por el cuarto de máquinas, partiéndolo en dos partes.
Perdieron la vida 20 tripulantes del Manzanillo y 11 del Santiago de Cuba.
El incendio provocado en los buques mercantes pudo ser observado por un grupo de marinos que estudiaban en la escuela de sonar de la Base Naval de Cayo Hueso. Meses después, el marinero Norberto Collado Abreu, quien fuera uno de los timoneles del yate Granma, recibiría entrenamiento allí.
Para que se tenga una idea de los daños que ocasionaban los ataques de los submarinos alemanes en el Mar Caribe a los buques mercantes, la mayoría viejos, lentos y sin escolta, basta con señalar el número de naves hundidas y de los marinos muertos.
El 9 de julio de 1942, la motonave Nicolás Cuneo fue echada a pique por un «lobo gris”, como se les llamó a los submarinos nazis. Un mes después, el 12 de agosto, el Manzanillo y el Santiago de Cuba, correrían igual suerte.
El mercante Mambí fue torpedeado el 13 de mayo de 1943, y el Libertad el 4 de diciembre de 1944. Aproximadamente unos 75 marinos cubanos perecieron en esos ataques. Se conoce que seis submarinos alemanes operaron en nuestras aguas.
Por esas razones no era seguro que los buques mercantes navegaran sin la escolta de los cazas submarinos. Eso estaba más que claro. Y el que lo hiciera correría el riesgo de ser hundido, como lamentablemente había ocurrido.
Estas medidas de seguridad se tuvieron en cuenta cuando se organizó un convoy de varios buques mercantes que debían navegar hacia occidente. De Isabela de Sagua a La Habana.
La protección y custodia del convoy quedó a cargo de los cazas submarinos CS-11, CS-13 y el CS-22, quienes navegaban a dos millas de la costa en zigzag, diez minutos hacia tierra, y diez hacia fuera por estribor del convoy.
Serían aproximadamente las 17:00 horas del caluroso 15 de mayo de 1943 cuando un hidroavión norteamericano Vougt King Fisher de la US Navy sobrevoló el convoy y lanzó señales de humo para advertirles de la presencia de un submarino en la zona.
Inmediatamente el líder de los caza submarinos puso en alerta el convoy. Le ordenó al Alférez de Fragata Mario Ramírez Delgado, quien comandaba el CS-13, que localizara y le lanzara cargas de profundidad al submarino enemigo.
Norberto Collado, quien era uno de los sonaristas del CS-13, se encontraba de guardia en el cuarto de sonar:
«… Me sorprendió a 1 600 yardas más o menos un sonido metálico, limpio, nítido, semejante al de una campana. Era el mismo sonido que tantas veces hube de escuchar en el polígono de prácticas. Rápido me comuniqué con el puente de mando para que el comandante dirigiera el buque hacia donde yo indicara. Este momento es el sueño de todo detectorista, porque en sus manos queda la dirección del buque.
«En zafarrancho de combate y a toda velocidad, se lanzó la embarcación hacia el objetivo. Trepidaba toda la estructura de la nave nuestra. “Entramos en la zona de peligro. La distancia se reducía con rapidez y yo iba comunicando:
–800 yardas, 750, 700, 600...
–Collado, ¿estás seguro de que es un submarino? –me preguntaba el comandante.
–Sí. Tenga cuidado que en menos de un segundo vamos a pasar sobre él.
«Cada vez estábamos más cerca: 500, 400 yardas... El sudor corría por mi frente. Tenía que girar el proyector e informar al puesto de mando el rumbo del submarino y la distancia a la cual nos encontrábamos de él.
«Rumbo en grados y sentido del movimiento. Para el submarino todo fue una sorpresa; estaba goloso y embriagado por los triunfos recientes, iba a la caza de una presa aparentemente fácil y no se percató de nuestra presencia porque le salimos de través. Los buques del convoy los tenía al frente cuando se disponía a atacarlos por la retaguardia.
«Ante estas circunstancias, el enemigo gozaba de ventajas: un mar completamente en calma, nuestros equipos de sonar tenían dificultad para localizar por la salinidad existente, compacta en ese momento; por otra parte, el equipo recoge el sonido mayor que forman las hélices de los buques del convoy y ellos siempre tratan de atacar por la retaguardia, meterse en el centro del convoy para escoger sus víctimas.
«Mi información tenía que ser muy precisa para que el puente de mando estuviera listo para arrojar las bombas cuando le pasáramos por arriba, porque a las 200 yardas no es mío, perdería el contacto con él. Entonces entró Abela que estaba de servicio en la cubierta, bajó para ayudarme. Yo seguiría la dirección y velocidad, él informaría al puente. Perdí el contacto a la mínima distancia permisible por el equipo. Así fue el informe al puente de mando, mientras el caza mantenía toda velocidad en el rumbo de combate.
«Desde la profundidad del cuarto de sonar los segundos parecían horas. Es un momento de gran tensión; ni se respira. "¿Qué estará ocurriendo en cubierta?", uno se pregunta. La espera fue de puro nervio. Yo miraba a Abela, él a mí. Ambos sin pronunciar palabras. De pronto, un gran estruendo acompañado de un movimiento brusco, estremeció todo el buque. Los dos fuimos contra las paredes del estrecho cuarto lleno de equipos electrónicos. No tenía duda, había explotado la primera bomba.
«En el momento en que por el tubo acústico le decía al comandante: "Lo tenemos debajo, no se nos puede escapar", otro estruendo; explotó la segunda... la tercera. Con el cronómetro en mano, Ramírez fue ordenando el lanzamiento de las bombas graduadas a distintas profundidades».
Reiner Dierksen era el experimentado comandante de ese submarino, el U-Boat-176. Rápidamente trató de realizar una maniobra de escape. Sumergirse a toda máquina lo más que pudiera para evitar las cargas de profundidad que le estaban lanzando.
Pero no lo logró. Tras la tercera bomba de profundidad se escuchó una cuarta explosión, más potente, como si hubiese estallado una de sus cámaras  de torpedos.
La explosión fue de tal magnitud que el caza submarino hundió su proa en el agua, y parte de ella llegó al cuarto de máquinas. Y una columna de agua turbia se elevó con fuerza, lo que indicaba que la nave enemiga había sido alcanzada por la carga de profundidad.
El caza submarino se situó entonces en la zona donde había lanzado otras bombas de profundidad, apagó los motores y Collado se puso en posición de escucha. Informó que oía con toda nitidez cómo le entraba agua al submarino, como cuando se sumerge un pomo grande vacío  y comienza el glu, glu, glu,  característico.
Una mancha de aceite en la superficie del mar con burbujas comenzó a aumentar de diámetro, lo que confirmaba que el enemigo había sido herido de muerte. El submarino alemán se estaba hundiendo con más de cincuenta tripulantes a bordo.
El Capitán de Corbeta Reiner Dierksen, fue asignado el 15 de noviembre de 1941 a la 4ta. flotilla. Realizó patrullas desde julio de 1942 hasta el 15 de mayo de 1943. Había hundido 11 buques mercantes.
Operó en el atlántico. En esta campaña fue condecorado con la Cruz de Hierro de 1ra. clase.
Las imágenes que mostramos del interior de un submarino del tipo IX-C (Tramo-oceánico), similar al U-Boat 176, corresponden al U-505, que se encuentra en el Museum of Science and Industry, en Chicago, Estados Unidos, desde el 25 de septiembre de 1954.
Este submarino fue capturado el 4 de junio de 1944 por la tripulación del destructor escolta USS Chatelain (DE 149), a 241 km de Río de Oro, costa Occidental de África.
El alférez de fragata Mario Ramírez Delgado comandaba el cazasubmarino CS 13 que hundió el submarino alemán Foto: 5 de septiembre
El entonces marinero y sonarista Norberto Collado, guió al CS- 13 a darle caza al subamarino alemán. Foto: Archivo 
Reiner Dierksen, comandante del U-Boat 176, estaba condecorado con la Cruz de Caballero,cruz de Hierro dePrimera y Segunda Clase y la Insigna de Guerra U-Boat. Foto: Jot Dow
Desde septiembre de 1954 se encontraba en exhibición el submarino U-Boat – 505, a la entrada del Museum of Science and Industry, en Chicago. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Tècnicos y especialistas trabajaron para restaurar el submarino cuyo costo ascendió a 35 millones de dólares.Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
En 1989 se traslada el submarino para un local soterrado y climatizado para protegerlo adecuadamente. Foto:Museum of Science and Industry, Chicago. 
Torreta con suemblema. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Popa del submarino. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago.
Vista de la sala de máquinas. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Aquí podemos apreciar los telégrafos de las máquinas y debajo el girocompás. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Sala de máquinas. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Otra vista de la sala de máquinas. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Parte de la sala de máquinas. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Sala de torpedos de popa y literas de tripulantes. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Otro ángulo de la sala de torpedos de popa. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Sala de torpedos de proa. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Otra vista de la sala de torpedos de proa. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Cámara del comandante del submarino. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
La cocina Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Cámara del comandante y pasillo. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Sala de radio. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Libro de Códigos ocupado. Con los bordes cubiertos de láminas de plomo para, en caso de emergencia lanzarlo al mar y que se hundiera. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
La famosa máquina Enigma de descifrar los códigos alemanes. También ocupada con el libro de códigos Cordinate y otros documentos secretos. Foto: Museum of Science and Industry, Chicago. 
Placa del monumento dedicado a los marinos cubanos muertos durante la II Guerra Mundial. Avenida del Puerto y O Reylli. Foto: Archivo. 
Datos técnicos del Cazasubmarino CS 13 y del submarino U-176. Foto: Periódico 5 de Septiembre. 
Marinos norteamericanos a bordo del submarino U-Boat 505, cuando fue capturado el 4 de junio de 1944 Foto: Jot Dow
Fuentes: Collado: timonel del Granma, por Norberto Collado Abréu

El septimo submarino de la Clase Astute será el HMS Agincourt


El Ministerio de Defensa firmó un contrato de 1.5 mil millones de libras  para construir un séptimo submarino clase Astute para la Royal Navy, antes de revelar que el barco de ataque se llamará Agincourt. El Secretario de Defensa Gavin Williamson dijo: "Esta inversión de miles de millones de libras en nuestros submarinos nucleares muestra nuestro compromiso inquebrantable de mantener al Reino Unido a salvo de amenazas cada vez más intensas. Agincourt completará la flota de siete submarinos de ataque de la Royal Navy, la más poderosa al servicio británico, mientras que nuestra disuasión nuclear es la última defensa contra los peligros más extremos que podríamos enfrentar. El Ministro de Defensa británico también anunció que se han firmado contratos por valor de 960 millones de libras para impulsar la próxima fase de construcción de los cuatro submarinos nucleares clase Dreadnought de última generación que prestaránservicio hasta la década de 2060. El programa submarino Dreadnought ahora pasará a su segunda fase. Esto continuará el diseño y la construcción del primer submarino Dreadnought y comenzará la construcción del segundo, incluido el desarrollo y la fabricación de la planta de propulsión nuclear. Esta fase ha comenzado con contratos firmados por 900 millones y 60 millones de libras con BAE Systems y Rolls-Royce, respectivamente.  (Source / Photo: Royal Navy)