25 enero 2014

USS Nautilus

"USS Nautilus", nueva dimensión de la guerra submarina global
USS Nautius

Los submarinos que se incorporaron a las fuerzas navales de las principales potencias mundiales a finales del siglo XIX – principios del XX, convirtiéndose, durante la Primera Guerra Mundial, en un arma estratégica sumamente peligrosa, todavía no eran "submarinos" en el sentido estricto de esta palabra, considerando el tiempo que pasaban encima y debajo del agua. Más bien se merecían el calificativo de "sumergibles". Sus posibilidades tácticas y operativas resultaban notablemente limitadas por la necesidad de renovar con frecuencia la reserva del aire atmosférico que les servía para echar a andar los motores diésel y recargar las baterías para desplazarse bajo el agua. Solo podían permanecer sumergidos unas cuantas decenas de horas. En parte, el problema fue solucionado a través del snorkel, un dispositivo que permite al submarino operar sus motores diésel y equipos de ventilación sumergido a una profundidad de periscopio sin dejar de tomar el aire de la superficie. A pesar de su nombre alemán, este dispositivo tenía un prototipo en Rusia inventado poco antes de la Primera Guerra Mundial por el comandante del submarino Skat, el teniente Nikolái Gudim. Pasó felizmente todas las pruebas de funcionamiento, pero jamás llegó a fabricarse en serie. Las experiencias de la Segunda Guerra Mundial demostraron que permaneciendo largo tiempo en la superficie el submarino se exponía a un peligro fatal. Los radares enemigos prácticamente no tenían problemas para interceptarlo a cualquier hora del día o de la noche y en cualquier situación climática. En cambio, éste sí tenía complicaciones para huir sumergido de la fuerza naval enemiga con la aparición de los buques rápidos, cazadores de submarinos, provistos de potentes equipos acústicos. Era obvia la necesidad de un nuevo tipo de propulsor. La iniciativa de hacer un submarino de propulsión nuclear vino de la mano del capitán (y futuro almirante) Hyman Rickover, uno de los más famosos ingenieros navales de EEUU, que en 1949 fue nombrado jefe del departamento de reactores atómicos de la Marina de Guerra liderando el desarrollo del sistema de propulsión para el "USS Nautilus" y el proyecto en su conjunto. La construcción del submarino de nueva generación comenzó en verano de 1952. El 21 de enero de 1954, fue botado al agua y el 30 de septiembre del mismo año se incorporó a la Armada de EEUU. El 17 de enero de 1955, realizó su primera salida al mar. Fue la primera navegación de un buque de propulsión nuclear en la historia mundial. En 1955, la Armada estadounidense recibió también otro submarino, el "Seawolf", diseñado paralelamente al "USS Nautilus", pero dotado de un reactor de metal líquido. Cabe decir que, a diferencia de Rusia, EEUU no usaría mucho esa clase de reactores.
 El USS Nautilus era un buque de guerra eficaz, debidamente equipado y armado con seis tubos lanzatorpedos, pero siendo el primer submarino nuclear del mundo, obviamente presentaba algunos defectos. Primero, producía mucho más ruido que los submarinos diésel-eléctricos. Además, tenía una configuración del casco no muy ideal, lo que lo hacía aún más ruidoso. Todos estos defectos fueron rectificados en los buques de posteriores generaciones. Desde finales de los años cincuenta y hasta nuestros días, el bajo nivel de ruido es una de las prioridades para los diseñadores desubmarinos nucleares en EEUU, como uno de los principales factores de imperceptibilidad.
Los estudios teóricos para la creación de un submarino nuclear comenzaron en la Unión Soviética casi simultáneamente a EEUU. Pero la escasez de recursos industriales y mano de obra especializada predeterminaron un atraso en el plano práctico, siendo la prioridad del momento la creación de un arma atómica y una infraestructura de industria nuclear. El primer proyecto soviético de submarino nuclear arrancó en 1952, cuando el "USS Nautilus" ya se estaba en construcción. En septiembre de 1955, la Unión Soviética comenzó a construir su primer submarino nuclear "K-3" que recibiría el nombre de "Leninski Komsomol". El 9 de octubre de 1957, el buque fue botado al agua, y el 4 de julio de 1958 realizó su primera salida al mar. Por alguna razón, esta primera navegación coincidió con el Día de la Acción de Gracia en EEUU. No sabemos si realmente fue una coincidencia o una especie de "regalo" al potencial enemigo con motivo de la fiesta.En los años cincuenta, la Unión Soviética se esforzó por reducir su atraso en número de submarinos frente a EEUU, construyendo más de doscientos cincuenta sumergibles diésel-eléctricos. Para principios de los años setenta, eliminó asimismo la diferencia en número de submarinos nucleares. En aquellos tiempos, Reino Unido y Francia ya estaban construyendo submarinos nucleares propios y había arrancado un proyecto similar en China, pero EEUU y la Unión Soviética seguían siendo líderes de la carrera. La Unión Soviética no solo tenía más submarinos, sino aventajaba a EEUU también en otros aspectos. Los submarinos soviéticos eran más ruidosos y técnicamente más sencillos que los estadounidenses, pero tenían mayor velocidad y profundidad de inmersión y llevaban armamentos más variados y potentes. Este último factor se debía principalmente a la tarea de mantener el equilibrio estratégico de fuerzas: los submarinos cumplían el papel central en la estrategia de lucha contra los grupos de portaaviones de EEUU. Por eso, la Unión Soviética hizo hincapié en la construcción masiva de sumergibles portadores de misiles de crucero y se adelantó en el desarrollo de misiles de lanzamiento submarino. Sin embargo, el grueso del parque de submarinos lo constituían los portadores de misiles balísticos, parte inalienable de la triada nuclear.
Hoy en día, los submarinos siguen siendo uno de los principales componentes de la máquina de guerra rusa y factor clave de la estrategia de disuasión. En el futuro, esta tarea se encargará no solo a los portamisiles estratégicos, sino también a los submarinos multipropósito, armados con misiles de crucero de largo alcance. El primer buque de esa clase, el K-329 Severodvinsk se incorporó a la Marina de Guerra rusa a finales de 2013, y puede llevar hasta treinta y dos misiles de crucero. Está provisto de diez tubos lanzatorpedos y ocho rampas universales de lanzamiento para batir submarinos, buques de superficie y blancos terrestres bien alejados de la costa. Estos submarinos son muy útiles en conflictos locales, sin dejar de ser un arma eficaz para las guerras nucleares globales, que deben prevenir de acuerdo a su concepto de herramienta de disuasión.


La Voz de Riusia   nv/lj/er

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