21 febrero 2015

´Hemos tropezado con el S-80 y ya nadie da un duro por él´


Adolfo Baturone, ex-almirante jefe de la Zona Marítima del Mediterráneo
Adolfo Baturone, ex-almirante jefe de la Zona Marítima del Mediterráneo 
Adolfo Baturone nació el 21 de abril de 1936 en San Fernando, Cádiz. Es uno de los submarinistas más veteranos de la flotilla del Arsenal de Cartagena. 

La Armada celebra este martes día 17 de febrero los 100 años de la creación del Arma Submarina. Por ello, hablamos con Adolfo Baturone, uno de los submarinistas más veteranos de la flotilla de Cartagena. El ex-almirante ha estado embarcado más de 12 años y ha sido comandante del Tonina S-62.

La Armada iniciará un año repleto de actos con motivo de esta efeméride. Está previsto que su Majestad, el Rey Felipe VI, acuda a la Región el próximo 11 de junio para presidir en Cartagena el acto central de este centenario.

Almirante estamos ante una fecha muy señalada para la Armada, ¿cómo lo está viviendo?
El jueves tuvimos un gran homenaje en el Arsenal con todos los compañeros veteranos, donde estuvimos celebrando esos 100 años del Arma Submarina junto a las autoridades militares en activo. Fue todo muy emotivo.

Usted también ha sido comandante de submarinos, ¿se siguen respetando los rangos entre los compañeros?
Los veteranos seguimos respetando los rangos de antaño entre nosotros, pero sí que es verdad que ya lo hacemos de otra manera, digamos que de un modo más ligero. Ten en cuenta que dentro de un submarino somos todos una piña y acabas siendo como un hermano de tu compañero. Debajo del mar tiene que haber camaradería, porque es una labor muy sacrificada.

¿Hasta qué punto llega ese sacrifico? Imagino que también habrá momentos críticos.
Se viven momentos difíciles, pero a uno se le olvidan rápido, sólo los buenos ratos se te quedan grabados en la memoria. Aunque sí que recuerdo que, en nuestra época, nos tirábamos meses sin ver la superficie y hasta nos duchábamos con agua salada. Imagínate cuando desembarcábamos en tierra, recuerdo que al salir olías el uniforme y te dabas cuenta del aroma a grasa y aceite que desprendías. Aunque, por fortuna, la tecnología ha avanzado mucho y hay submarinos que ya son casi como un hotel.

Hablando de avances técnicos, ¿cómo ve el futuro del S-80?
Ojalá podamos verlo navegar en 2020, aunque todo lo relacionado con este nuevo submarino ha sido una verdadera pena. Es un buen barco, pero hemos tropezado con el diseño. Si hubiese salido como estaba previsto hubiera sido un éxito para nuestra industria naval. Había muchísimos países interesados en comprarlo, pero ahora, al modificarle el diseño de la relación manga-eslora, hace que con los tiempos que corren nadie de un duro por el S-80.

¿Qué opina sobre los desajustes del nuevo submarino?
Es algo completamente desmotivador para todos los submarinistas. Dicen que hay una marina equilibrada, pero no es así, antes había hasta ocho submarinos funcionando y ya sólo quedan tres. Pero lo más preocupante de todo es que, de esos tres que hay, sólo le quedan dos años de vida útil a uno de ellos y los otros dos cuentan únicamente con cinco años más de servicio. Nos quedamos sin submarinos a corto plazo porque sólo se prevé que se fabrique un único S-80 antes de que causen baja. La tropa necesita estar motivada y, haciendo un símil marino, Navantia y la Armada tienen que hacer un esfuerzo para acelerar la maniobra y enderezar el rumbo, porque tengo el corazón partido de ver este panorama tan desolador.

Fue Almirante en Cartagena en una época en la que empezaba a notarse esa decadencia.
Sí, es cierto. En mi época ya se empezaron a externalizar muchos servicios, desaparecieron los distintos talleres de fragua o carpintería que había dentro del Arsenal. Ahora ya hay muchas instalaciones del Arsenal que están completamente vacías o incluso se están derribando por desuso como uno de los grandes careneros que había.

Corren otros tiempos s y surgen nuevas amenazas, ¿cómo ve el terrorismo yihadista?
Son la gran amenaza para España y el mundo desde que conseguimos acabar con ETA. Los militares y policías ya pueden caminar tranquilos por la calle con su uniforme porque no va haber alguien que los persiga directamente como hacía la ETA. Pero este nuevo terrorismo es mucho más peligroso para todos los ciudadanos, porque su forma de actuar es muy aleatoria e indiscriminada, matan por matar.

laopiniondemuercia.com

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